El expresidente del Gobierno rompe sus 65 días de silencio tras su imputación en el 'caso Plus Ultra' y estalla ante las preguntas sobre su entorno familiar: «¿Mis hijas testaferros? Hombre, por favor»
Regala esta noticia Añádenos en Google José Luis Rodríguez Zapatero, durante la entrevista en 'La 1'. (TVE)Madrid
23/07/2026 a las 14:10h.El expresidente ha agradecido las muestras de apoyo recibidas hasta ahora pero ha justificado su contención en la necesidad de dar prioridad al proceso judicial, con el que se ha mostrado respetuoso. «No prejuzgo intención política», ha dicho incluso pese a denunciar la filtración de datos personales incluidas en el sumario. Una de las cuestiones que más impacto ha tenido en el ánimo del PSOE han sido las joyas encontradas en la caja fuerte de su despacho, que la joyería Ansorena, a la que el juez José Luis Calama encargó un informe pericial, valoró en 1,3 millones de euros. Zapatero ha asegurado que presentará su propio contrainforme para rebatir esas cifras pero, en todo caso, ha esgrimido que él no tenía conciencia del valor de las alhajas que ha atribuido a «un regalo de cortesía».
En algunos medios se apuntó hace semanas que fuentes de su entorno atribuían las joyas a un presente del rey de Arabia Saudí Abdalá bin Abdulaziz en 2007. El exjefe del Ejecutivo, sin embargo, no ha querido confirmar este extremo aunque sí ha dado a entender que el regalo, por el que el juez ha abierto una pieza separada, se corresponde con su etapa como presidente del Gobierno. «Tengo que ser muy prudente porque quiero que lo que tengo que explicar sea ante la justicia», ha esgrimido. Con todo, ha aducido, como prueba de inocencia, que se limitó a guardarlo con el resto de joyas de su familia. «Ni tenían uso ni destino ni afán patrimonial», ha insistido. «En absoluto intenté defraudar y lo vamos a sustanciar. ¡Imagínese todo lo que ha supuesto para mí este tema!», se ha lamentado.
«Seguramente, habría tomado otra decisión»
Lo que no ha aclarado es si, ahora que ha estallado el escándalo, estaría dispuesto a entregar a Patrimonio del Estado lo que en su día decidió guardar para sí, pese a haber sido el presidente que aprobó un Código de Buen Gobierno que impedía a los altos cargos quedarse con obsequios que excedieran los usos habituales de cortesía. «Es que no las tengo -se ha excusado-. Esperemos a que se sustancie el procedimiento, pero ya le digo que me producen una alergia tremenda». «Como tantas cosas que pasan en la vida, cuando la historia sucede y repasas... seguramente habría tomado otra decisión», ha dicho también.
El expresidente, que se ha confesado muy tocado por la situación, se ha mostrado especialmente tenso al referirse al papel de sus hijas, a través de la consultora 'What The Fav'. Frente a las sospechas de que dicha mercantil sirviera para canalizar fondos opacos ha argumentado que el trabajo realizado se «sustanciará» ante el juez pero ha elevado el tono para negar que Alba y Laura Rodríguez Espinosa hayan ejercido como pantalla. «Esa ya me parece una pregunta increíble», ha estallado visiblemente indignado. «Lo que faltaba es que yo hubiera, que por mi cabeza hubiera pasado intentar que mis hijas fueran testaferros, ¡hombre, por favor!», ha censurado con vehemencia.
En esta misma línea de defensa, el expresidente ha tirado de humor al recordar las palabras de Felipe González, quien ironizó recientemente sobre la incapacidad de su sucesor para montar un entramado de ingeniería fiscal tan sofisticado como el que se investiga. «No he creado una sociedad offshore en mi vida, ni con Julio Martínez ni con nadie. Y en eso [en lo que dice Felipe] le doy la razón», ha admitido con una sonrisa.
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