«Llevo siempre un cojín en el coche por si tengo que echar una cabezadita. Y a veces hasta ronco, ¿verdad, Paco? Pero hoy no lo voy a necesitar, he dormido siete horas». Paco es el conductor y quien presume de facilidad para el sueño es Jorge Azcón. Antonio Ordóñez decía que la condición indispensable para ser figura del toreo es saber dormir en el coche de cuadrillas, y Emiliano García-Page añade que para ser presidente autonómico también hay que saber leer en el asiento trasero sin marearse. «Yo las cumplo las dos», sonríe Azcón. Menos mal, porque lleva la cuenta y ya acumula 160.000 kilómetros de carretera desde que llegó al poder. En dos años y medio. En la parte trasera del Volkswagen Passat que lo traslada este viernes de Zaragoza a Fraga y de Fraga a Villanueva de Sijena (ambas, en Huesca), el candidato del PP lleva ocho periódicos de papel y dos carpetas con documentación sobre logística -el tema del día-. En el maletero, lo comprobamos, hay un cojín para hacer honor al maestro rondeño cuando se eternizan las jornadas de campaña. «El presidente dice que trabaja 'media jornada, 12 horas', pero nunca baja de 14», atestigua Paco.
Son las 8.20 cuando Azcón llega a la sede autonómica del PP, en pleno casco antiguo de Zaragoza. A y media comienza la reunión de maitines con su núcleo duro: Roberto Bermúdez de Castro, Octavio López, Ana Alós, Ángel Gorri, Carlos Villanova, María Navarro y Rocío Dívar. Tras el segundo debate de los ocho candidatos a las elecciones aragonesas del 8 de febrero, el presidente autonómico ha amanecido con una preocupación capital: cómo frenar «el plan del PSOE para engordar a Vox».
Es viernes, 30 de enero, nos acercamos al ecuador de la campaña. EL MUNDO pasa un día entero de campaña con el candidato del PP, que viaja a Sijena, kilómetro cero del agravio, para explicar desde allí por qué estas elecciones «también van de parar al independentismo catalán». El Real Monasterio de Santa María de Sijena, ubicado en Villanueva de Sijena -un pueblecito de los Monegros a 64 kilómetros de la capital oscense- lo fundó en 1188 la reina Sancha de Castilla. Fue panteón real de la Corona de Aragón, y uno de los monasterios más ricos del continente. En agosto de 1936, unas columnas de milicianos procedentes de Barcelona le prendieron fuego mientras las monjas se camuflaban como civiles en el pueblo. El incendio destruyó parte del mobiliario y dañó las pinturas murales de la Sala Capitular, una joya artística de primer nivel conocida como «la Capilla Sixtina del arte románico». Técnicos de la Generalitat de Cataluña extrajeron los frescos de los muros -unos 120 metros cuadrados- y los trasladaron a Barcelona. Igual que otras pinturas arrancadas del templo en plena dictadura.
Jorge Azcón, en el Monasterio de Sijena (Huesca).Sijena es la máxima expresión del agravio que sienten los aragoneses frente a su comunidad vecina porque es un asunto que apela directamente a su identidad. «Entender qué significaba la Capillia Sixtina del románico es entender qué era Aragón; esto también es memoria histórica», sentencia el director general de Cultura, Pedro Olloqui. «Es la historia de lo que ha sido Aragón, y ellos no nos la devuelven», sintetiza. «Ellos» son los gobernantes catalanes, que se niegan a cumplir la sentencia del Tribunal Supremo que los obliga a reponer las pinturas murales.
De manera que allí siguen, en el Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC) de la Ciudad Condal, a pesar de que la Justicia ha fallado que la Generalitat debe trasladarlas al monasterio. En mayo de 2025, el Supremo dictó la ejecución definitiva de la orden de devolución. El MNAC y la Generalitat se niegan, ante lo que Jorge Azcón avisa, tajante: «O las traen ellos o las traerá la Guardia Civil».
Jorge Azcón se hace una foto en Villanueva de Sijena (Huesca).¿Hasta qué punto el 8 de febrero se vota contra el agravio?Se vota absolutamente. Aragón no quiere ser más que nadie, pero no estamos dispuestos a ser menos que nadie. En Aragón vamos a levantar un muro de solidaridad para contener a los independentistas catalanes. Una marea de solidaridad. Lo que quieren Pilar Alegría y Sánchez es que Aragón sea una comunidad de segunda, y eso es contra lo que vamos a luchar. Jamás seremos una comunidad de segunda.¿Cuándo volverán las pinturas a Aragón? Hay sentencia, pero no hay ejecución.Estamos esperando la ejecución que dicte el juez. Pero lo importante es que las pinturas van a volver a Aragón sí o sí. Pese a las mentiras de Salvador Illa y pese a todos los impedimentos que está poniendo el MNAC.¿Y si no cumplen la sentencia?Pediremos responsabilidades penales. Hay una sentencia que tiene que cumplirse íntegra y la rebeldía en su ejecución también tiene consecuencias jurídicas. O nos las traen, o las traerá la Guardia Civil.Usted sostiene que el independentismo catalán ha logrado que se ningunee a Aragón. ¿Por qué?Porque se lo permite Sánchez. Lo chantajean con la financiación y él acepta. Antes fue Podemos con la regularización de inmigrantes y anteriormente Bildu con las medidas de vivienda: va aceptando chantajes. El problema es que todo vale para que Sánchez siga en La Moncloa.¿Por qué cree que este modelo de financiación es la puntilla a la igualdad y a la solidaridad entre territorios en España?Porque eso es lo que significa la ordinalidad: que los que más tienen, más se quedan. Eso que defiende el Partido Socialista es insolidaridad y desigualdad. La ordinalidad es el fin del Estado autonómico solidario, sin ningún género de dudas. El problema del sistema de financiación es que está hecho a la medida de los independentistas catalanes. Por eso en Aragón el 8-F se vota cómo parar al independentismo catalán.Aragón, según Fedea, es la comunidad peor tratada en términos de financiación efectiva.Si este modelo de financiación de verdad se aprobara, el resultado sería demoledor para los presupuestos de la comunidad, y para los servicios públicos. La situación era mala -en 2025 ya dejamos de recibir 97 millones por la despoblación-, pero es que este nuevo modelo ya sería pésimo.¿Si no se retira esta propuesta de financiación, el Gobierno de Aragón congelará las relaciones con el Gobierno nacional?Lo que haremos será llevarla a los tribunales. Un modelo que rompe la igualdad de los españoles y que, además, genera el agravio del que estamos hablando tiene que tener una sentencia judicial en contra.El líder del PP aragonés, en un acto en Fraga (Huesca).Antes de visitar Sijena, viajamos a Fraga, una de las localidades más ricas de la región, por su industria logística y agroalimentaria. Y que está situada a apenas ocho kilómetros de Cataluña. La frontera con Lleida la dibuja, justo, la línea del horizonte. Aquí se habla fragatino, dialecto del catalán. No es lengua cooficial, pero se practica el «bilingüismo cordial» que tanto defiende Alberto Núñez Feijóo. Y aquí también se habla, y mucho, de la comunidad vecina.
En su rueda de prensa, Azcón anuncia un plan de logística con el impulso de plataformas en Teruel, Huesca y Zaragoza. Después, se reúne durante una hora, a puerta cerrada, con dirigentes de la Asociación Empresarial Intersectorial de la comarca del Bajo Cinca (Baix Cinca en fragatino).
Fraga es también el pueblo con mayor concentración de inmigrantes de Aragón. «Sin ellos, el trabajo del campo no sale adelante», ha sentenciado el alcalde, José Ignacio Garmún (PP). Le preguntamos por ello a Azcón.
La regularización que ha anunciado el Gobierno da respuesta a una situación paradójica: no se puede trabajar sin papeles y no se pueden tener papeles sin trabajar. ¿Por qué cala el discurso xenófobo que los criminaliza?Por varias razones. La primera, porque esto se hace como una cortina de humo para tapar lo que está ocurriendo con el sistema ferroviario. La segunda, porque vuelve a ser un chantaje que en esta ocasión le hace Podemos a Sánchez. La tercera, porque no se aprueba en el Congreso mediante una ley que ordene la inmigración de una forma global. Lo que hoy nos dice el PSOE es que existe la posibilidad de que se les den papeles a personas inmigrantes que están pendientes de juicio por delitos gravísimos. La regularización va a ir mucho más rápido de lo que va nuestro sistema judicial.¿Esta medida la hace el Gobierno para engordar las expectativas de Vox?Sí. El PSOE sólo busca engordar a Vox para debilitar al PP.Pues lo está consiguiendo. Vox no para de subir.Más allá de que el PP va a volver a ganar las elecciones, hay que decir que al PSOE no le preocupa el interés general, sino mantenerse en el poder. Y sabe que la única alternativa real para que Sánchez salga de La Moncloa es Alberto Núñez Feijóo.¿Y usted cree que Vox prioriza los ataques al PP, aunque eso minimice las opciones de esa «alternativa»?Es exactamente la misma idea que utilizó Pablo Iglesias. Iglesias hablaba de la casta y ahora Vox habla del PP y del PSOE, del bipartidismo. Pablo Iglesias lo que quería era acabar con el PSOE y hoy Vox lo único que busca es crecer a costa del PP. El 8 de febrero votamos quién queremos que sea presidente de Aragón. ¿Quién va a defender a Aragón? Sólo Jorge Azcón. Ni lo va a hacer Pilar Alegría, que es la delegada del Gobierno de Sánchez en Aragón, ni por supuesto lo va a hacer Abascal, al que no le importan los problemas de los aragoneses.Mientras remata una fideuá con gambones en el restaurante Casa Abadía de Villanueva de Sijena, Azcón reconoce que es difícil que los resultados del 8 de febrero difieran sustancialmente de las encuestas, por el efecto de la Ley D'Hondt en una comunidad con sólo tres provincias y casi una decena de partidos en liza. Los resultados dependerán de muchos factores: de la abstención del electorado del PSOE, del resultado que obtenga Alvise -en detrimento de Vox- en la provincia de Zaragoza, de la incierta correlación de fuerzas en Teruel e, incluso, de las condiciones meteorológicas del 8 de febrero. «El mal tiempo complica la campaña, sobre todo en Huesca», observa Roberto Bermúdez de Castro, consejero de Hacienda y factótum del presidente. Tiene razón: el viento tumba el cartel que ilustra la rueda de prensa del candidato.
Pero hay un factor de voto más. Y éste sí que es difícil de medir. Hablamos del enfado de los aragoneses por el caos ferroviario. La alta velocidad entre Zaragoza y Madrid ha pasado de suponer una hora y 25 minutos a tres horas, en estos días de campaña. «Yo ya voy en coche», se resigna Azcón, que pide la dimisión de Puente y multiplicar la inversión en mantenimiento de las vías.
El presidente en funciones del Gobierno de Aragón, durante una entrevista.¿Cuál es la situación actual del sistema ferroviario en Aragón?Un drama. Lo peor de todo es la inseguridad y el miedo que está generando entre los usuarios del tren. El Gobierno lo que debería es presentar inmediatamente un plan de mantenimiento acorde a los problemas que ha creado en el sistema ferroviario. Y, mientras tanto, deberían rebajarse los precios de los billetes. No es de recibo que ese trayecto de hora y 25 tarde el doble y te cobren exactamente lo mismo.¿Hay que hacer una auditoría nacional de todo el mantenimiento de la red de alta velocidad y una renovación íntegra, realmente «completa»?La prioridad, después de lo que ha pasado, es que no vuelva a ocurrir. Este país necesita que haya un mantenimiento mucho mayor del que hay en este momento. En las vías que tienen más años hay que hacer una renovación integral de verdad, no como las que dice el ministro Puente.Para eso habría que dedicar muchísimo más presupuesto.Es que la seguridad es lo más importante.¿Cree que Óscar Puente acabará dimitiendo si se demuestra que el accidente ocurrió por un defecto en la vía, que en última instancia es responsabilidad de su ministerio?Puente es el escudo de Sánchez. Y a Sánchez le viene fenomenal que haya un ministro que se dedica a la agitación política en lugar de a gestionar las infraestructuras. Sánchez no va a pedir la dimisión ni va a cesar a Puente, porque Sánchez se beneficia de Puente, a pesar de que perjudica a los españoles.De vuelta a Zaragoza, Azcón se anuda de nuevo la corbata para una foto y para trabajar un rato en su despacho gubernamental. Queda media campaña y confía en un impulso para llegar a los 30 escaños (ahora tiene 28). Sueña con sumar la mayoría absoluta junto a Aragón Existe y el PAR, para tener «cuatro años de tranquilidad». «Una vez que todas las encuestas parecen indicar que yo voy a ser de nuevo el presidente de Aragón -y toco madera-, ¿qué es mejor, que lo sea en solitario, con estabilidad y con presupuestos, o con trabas y polarización y líos?».
Queda lo más duro: la segunda semana de campaña. Ésa en la que el PP, últimamente, siempre pierde impulso. Azcón lo sabe. No piensa repetir los errores de Feijóo o de María Guardiola: «La última semana se le va a hacer muy larga a Pilar Alegría», vaticina con una mueca entre aplomada y pícara. Cae la noche y, al llegar al Palacio Pignatelli, sede de la presidencia regional, el equipo de Azcón se dispersa. Pero él vuelve después a la sede del PP y mantiene una reunión con la Asociación de Tropa y Marinería Española. A las 21.00, 12 horas y media después de tocar a rebato en maitines, el candidato del PP cierra la jornada con otra reunión de campaña «para analizar la última semana». Ahora sí que les vendría bien el cojín-almohada a algunos de sus colaboradores. La reunión termina a las 21.45 horas y Jorge Azcón convoca a su equipo el día siguiente a las 8.30.
El candidato cena tarde, pero en casa. «Bueno, hemos tachado un día más», resume pragmática Chus, la fotógrafa de campaña.