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Así es el nuevo Kymco Agility NX 125: la exitosa receta de siempre... con nuevos ingredientes

Así es el nuevo Kymco Agility NX 125: la exitosa receta de siempre... con nuevos ingredientes
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Probamos la cuarta generación de uno de los scooters más importantes de Kymco en España, que mantiene su filosofía práctica, pero gana en diseño, seguridad, tecnología y capacidad para salir de la ciudad. Parte de los 2.490 euros. Leer
MotorAsí es el nuevo Kymco Agility NX 125: la exitosa receta de siempre... con nuevos ingredientesActualizado 25 SEP. 2026 - 23:36Seguir a Expansión en GoogleHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedas

Probamos la cuarta generación de uno de los scooters más importantes de Kymco en España, que mantiene su filosofía práctica, pero gana en diseño, seguridad, tecnología y capacidad para salir de la ciudad. Parte de los 2.490 euros.

Lo primero que sorprende del nuevo Kymco Agility NX 125 no es su motor, ni su equipamiento, ni siquiera su precio. Es lo fácil que sigue siendo empezar a conducirlo.

Uno se sube, encuentra una posición natural, gira el acelerador y el escúter hace exactamente lo que se espera de él. Sin aspavientos, sin exigir adaptación y sin esa sensación de que hay que aprender primero cómo funciona antes de empezar a utilizarlo. Es una cualidad mucho menos sencilla de conseguir de lo que parece ... Y también una buena manera de entender qué ha querido hacer Kymco con la cuarta generación de su Agility.

Toma de contacto

Nada más verlo, el primer vistazo nos saca una sonrisa, se nota el trabajo realizado en el diseño. La cuarta generación abandona, también por fin, buena parte de las líneas más agresivas de sus predecesoras y gana una imagen más moderna y fresca.

La postura es cómoda y neutra, con el suelo plano facilitando los movimientos y una ergonomía pensada para el uso cotidiano. Todo queda donde uno espera encontrarlo y este nuevo Agility se deja llevar desde los primeros metros con una naturalidad que acaba siendo uno de sus principales argumentos.

Las ruedas tienen buena parte de culpa. Las 16 pulgadas delante proporcionan una pisada firme y noble, especialmente cuando aumenta la velocidad o el asfalto deja de ser perfecto. Detrás, las 14 pulgadas permiten compactar la parte mecánica y liberar espacio para la carga, pero también aportan un punto más de agilidad cuando toca moverse entre coches, girar en calles estrechas o cambiar de dirección con algo más de alegría.

Es un equilibrio conseguido: el tren delantero transmite aplomo, mientras que la parte posterior conserva esa facilidad de movimientos que se agradece especialmente en ciudad.

El monocilíndrico de 125 cc y 11 CV acompaña bien esa filosofía. La salida es correcta para los caballos disponibles y la respuesta en la zona media resulta suficientemente alegre para moverse con soltura entre semáforos y tráfico.

Pero es cuando se abre la carretera cuando el Agility ofrece una pequeña sorpresa. No, no es un escúter deportivo ni un maxiescúter, pero logra tranquilamente los 110 km/h y, aunque no llega hasta allí con especial rapidez, mantiene esa velocidad de forma sostenida, sin vibraciones apreciables y sin transmitir la sensación de estar llevando el motor más allá de sus posibilidades.

Parece un detalle menor, pero cambia bastante el radio de acción del escúter. Un desplazamiento corto entre dos localidades próximas, un tramo de circunvalación o una carretera secundaria dejan de convertirse en una pequeña aventura y pasan a formar parte de un uso perfectamente razonable.

Una suspensión sencilla, pero bien afinada

El esquema es convencional: horquilla telescópica hidráulica delante, con barras de 33 milímetros y 95 milímetros de recorrido, y un doble amortiguador hidráulico detrás, unido a un basculante oscilante, con 100 mm de recorrido y regulación de precarga del muelle en varias posiciones.

Pero aquí hay algo interesante. El tarado de los amortiguadores traseros se ha definido específicamente para el mercado español. Es un detalle que puede pasar inadvertido para quien simplemente lea las especificaciones, pero que explica en buena medida las sensaciones que transmite el Agility NX cuando el asfalto empieza a complicarse.

La suspensión trasera asienta bien el conjunto, filtra correctamente las irregularidades y mantiene bajo control los movimientos de la rueda posterior. Incluso con el motor situado en una posición baja, no aparece esa sensación de rebote o de transmisión excesiva de vibraciones que podría esperarse en un escúter con este planteamiento.

Y detrás de ese ajuste específico hay también una lectura empresarial. Que la matriz acepte una puesta a punto particular para España es una muestra más de la confianza en el trabajo que sigue realizando el equipo local dirigido por Ernesto Ko. No se trata solo de vender en un mercado: también de adaptar el producto cuando la experiencia de ese mercado aporta información útil para mejorarlo.

Uno de esos detalles que no aparecen en la publicidad, pero que sí terminan apareciendo cuando conduces.

Cuando el asfalto se pone difícil...

Esta cuarta generación incorpora por primera vez ABS de doble canal y control de tracción TCS. Sobre el papel son dos elementos de equipamiento. En la práctica, forman parte de esa tranquilidad que uno empieza a valorar precisamente cuando deja de pensar en ella.

El ABS actúa de forma independiente sobre los discos delantero de 260 milímetros y trasero de 240. El TCS controla el deslizamiento de la rueda posterior cuando detecta una pérdida de adherencia.

Y aquí no hace falta buscar situaciones extremas. Basta con que el asfalto no colabore. Una tapa metálica mojada, una marca vial o unos adoquines húmedos pueden cambiar en un instante la cantidad de agarre disponible. En esas situaciones, el control de tracción aporta una ayuda especialmente útil en un vehículo pensado fundamentalmente para la ciudad.

... y un faro que gira contigo

Por fin, el faro principal de led está montado sobre el manillar y gira con la dirección a diferencia de las generaciones anteriores. Cuando el conductor entra en una curva, la iluminación acompaña la trayectoria en lugar de permanecer apuntando hacia el eje del escúter.

Es una idea simple y muy eficaz. Y, sobre todo, una de esas mejoras que se entienden inmediatamente cuando se prueban. Como en la instrumentación. El cuadro LCD multifunción no pretende ganar un concurso de espectacularidad frente a las pantallas más sofisticadas del mercado. Pero es grande, claro y fácil de interpretar. En un escúter de uso diario, poder mirar la información de un vistazo tiene bastante más sentido que perderse entre gráficos y menús.

La historia que hay detrás del nombre

El Agility City llegó a España en 2009 creciendo en dimensiones desde el 50cc original hasta el octavo de litro y montando la llanta de 16 pulgadas. Desde entonces, la familia —que ha mantenido la versión 50 cc con las mismas dimensiones— ha superado las 100.000 unidades matriculadas y ha sido líder de ventas del mercado español de motocicletas en varios ejercicios desde 2015.

Su papel fue además importante para extender el concepto de escúter de rueda alta y suelo plano por buena parte de España. En Cataluña, y especialmente en Barcelona, el Honda Scoopy había sido durante años el gran referente de esta fórmula. El Agility City ayudó a convertirla en una alternativa mucho más transversal.

Una fórmula sencilla de motor que sigue teniendo sentido, pero...

Kymco no tira la casa por la ventana la parte de la motorización y adapta su último y más ecológico propulsor de 125 cc que entrega los suficientes 11 CV que hemos comentado, está refrigerado por aire forzado y cumple la normativa Euro 5+. ¿Cómo le sentaría al Agility NX asomarse a los 15CV con más arrojo? Pues seguro que de maravilla, pero Kymco reconoce que el coste/benificio de desarrollar un motor más potente lastraría la baza del precio, desrvirtuando el concepto económico y práctico de la familia. Y es que el consumo homologado es de tan solo 2,2 litros cada 100 kilómetros. Si a eso se suma ABS de doble canal, TCS, iluminación led, suelo plano, espacio para un casco integral bajo el asiento y un baúl de serie capaz de alojar otro... Todo por 2.490 euros, poco que discutirle a la marca.

Poque Kymco tampoco parece querer entrar únicamente en una batalla de precio frente al creciente número de marcas asiáticas que compiten en este segmento. Su argumento pasa por ser conscientes de tener un producto muy aceptado y reconocido por el usuario y centra más su estrategia en la estructura comercial y de posventa (por encima de 760 puntos).

La sencillez es una cualidad compleja. Quizá sea este el mejor epitafio para el nuevo Agility NX 125, la capacidad de Kymco de reeditar la compleja fórmula de equilibrar practicidad, comodidad, alegría a los mandos y coste de uso de una manera tan sencilla...Y que todo funcione con naturalidad.

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Fuente original: Leer en Expansión
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