Lincoln, Kennedy y Trump, tres presidentes que han sufrido atentados EE
EEUU De Lincoln a Trump: todos los atentados contra presidentes y candidatos en Estados UnidosLa violencia política en Estados Unidos ha estado presente a lo largo de su historia: cuatro de los 46 presidentes fueron asesinados.
Más información: Trump, evacuado de la cena de corresponsales de la Casa Blanca por el Servicio Secreto tras un intento de atentado
Valentín Bustos Publicada 26 abril 2026 08:16h Actualizada 26 abril 2026 08:31h Las clavesLas claves Generado con IA
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue evacuado este sábado 26 de abril de la cena de corresponsales de la Casa Blanca, celebrada en el hotel Hilton de Washington, tras un intento de atentado con tiroteo que obligó a interrumpir el evento.
El suceso llega más de un año después de otro episodio de violencia política, cuando el 13 de julio de 2024, durante un acto de campaña en Butler (Pensilvania), el entonces candidato republicano sobrevivió a un intento de asesinato en el que Thomas Matthew Crooks, de 20 años, abrió fuego contra él antes de ser abatido por la policía.
No es la primera vez que en EEUU un presidente, expresidente, o candidato a la Casa Blanca ha sido abatido, o han intentado asesinarlo. Ahí están los nombres de John F. Kennedy, Ronald Reagan, Abraham Lincoln o Gerald Ford son algunos ejemplos.
Reagan, Lincoln, Kennedy... uno de cada cuatro presidentes de los Estados Unidos han sido objeto de atentado.
[El intento de magnicidio de Donald Trump, fotograma a fotograma: la narración visual del atentado]De los 46 presidentes que ha habido en la historia de Estados Unidos (recordemos, el primero fue George Washington, en 1789), cuatro de ellos fueron asesinados mientras estuvieron en el cargo: Abraham Lincoln, James Garfield, William McKinley y John F. Kennedy.
El primer presidente que murió asesinado fue Abraham Lincoln, en 1865. Lincoln recibió un disparo en la nuca en un acto que se celebraba en el Teatro Ford de Washington. Su asesino fue John Wilkes Booth, que era uno de los actores de la obra que se celebraba en el teatro. Fue abatido días después en Virginia.
El segundo de los presidentes asesinados, siguiendo el orden cronológico, fue James Garfield. En su caso, fue tiroteado en la estación de tren de Washington DC por Charles Guiteau. El hecho ocurrió en julio de 1881.
Guiteau, con una enfermedad mental, le disparó porque no había conseguido un puesto en la administración de Garfield. En su caso, fue detenido y condenado. Murió en la horca ese mismo año.
Ronald Reagan momentos antes de ser tiroteado. Reagan Library/Reuters
El tercer presidente de EEUU asesinado fue William McKinley, en septiembre 1901. Los hechos tuvieron lugar en Buffalo (Nueva York). Un anarquista, llamado Leon Czolgosz, le disparó y, aunque no murió ese día, lo hizo días después a causa de las heridas. Su asesino murió electrocutado posteriormente.
Y, el cuarto presidente asesinado a tiros, fue John F. Kennedy, en Dallas, el 22 de noviembre de 1963 mientras recorría en un coche descapotable las calles de la zona. Lee Harvey Oswald fue detenido días después del magnicidio y asesinado por Jack Ruby (empresario y figura secundaria del hampa) en el sótano de la comisaría de Dallas.
Otros intentos de asesinato
Más allá de los asesinatos de presidentes de EEUU, ha habido a lo largo de la historia otros intentos contra presidentes, expresidentes o candidatos. Cronológicamente, y previo a la Guerra Civil, el presidente Andrew Jackson fue tiroteado en el momento en el que asistía a un funeral en el Capitolio. Se salvó porque el arma del atacante falló.
Gran similitud con lo ocurrido con Donald Trump fue el intento de asesinato de Théodore Roosevelt, el 14 de octubre 1912. Porque ambos estaban en un mitin de campaña intentado recuperar el puesto en la Casa Blanca.
[Biden, tras hablar con Trump después del atentado: "No hay lugar en América para la violencia"]Fue un tabernero quien le disparó cuando se preparaba para dar un discurso en Milwaukee. Y no le salvó el hecho de que el arma del agresor fallara, sino que su discurso (de 50 páginas) fue lo que frenó la bala, aunque no impidió que entrara en su cuerpo. Con todo, acabó dirigiéndose a sus seguidores. La bala le acompañó el resto de su vida.
Y, el 15 de febrero de 1933, y siendo ya presidente electo, Franklin D. Roosevelt fue atacado por Giuseppe Zangara en Miami (Florida). Le disparó hasta en cinco ocasiones en el parque Bayfront. Acabo siendo condenado a muerte, ya que acabó con la vida del alcalde de Chicago, Anton Cermak.
Harry Truman, que sucedió a Franklin Roosevelt tras su muerte, también fue tiroteado. En su caso, frente a la Casa Blanca, por nacionalistas puertorriqueños. Sucedió en 1950.
Ya en 1972 (el 15 de mayo), George Wallace (por aquel entonces gobernador de Alabama y candidato a la presidencia), fue tiroteado tras realizar un acto de campaña en Laurel (Maryland). Quedo parapléjico de cintura para abajo. El atacante fue Arthur Bremer, que fue condenado a 63 años de prisión.
El presidente estadounidense Abraham Lincoln.
No uno, sino dos intentos de asesinato, fueron los que sufrió Gerald Ford en 1975. Y los dos protagonizados por mujeres: el primero, por Lynette ‘Sqeaky’ Fromme, seguidora de la secta de Charles Manson (no llegó a disparar ya que fue detenida por los servicios de seguridad); y, el segundo, por Sara Jane Moore (una exinformante del FBI), en San Francisco, dos semanas después. En este caso, a Ford le salvó la rápida acción de un ciudadano que la agarró evitando su intento.
Otro caso fue el de Ronald Reagan, tiroteado el 30 de marzo de 1981, cuando salía de dar un mitin en Washington DC. Su atacante, John Hinckley, acabó siendo encerrado en una institución mental ya que fue declarado no culpable por demencia. Salió de prisión en 2022.
El último fue el intento de magnicidio contra Barack Obama. Un hombre de Idaho fue acusado de disparar contra la Casa Blanca en 2011.