Meryl Streep y Anne Hathaway en 'El diablo viste de Prada 2'.
Cine'El diablo viste de Prada 2' está a la altura: Meryl Streep y Anne Hathaway devuelven el 'glamour' al periodismoLa secuela del clásico sobre una revista de moda cumple con las expectativas, al retratar lúcidamente la decadencia de los medios tradicionales ante el tsunami digital.
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María Cantó Publicada 29 abril 2026 18:00h Actualizada 29 abril 2026 18:29h"Un millón de chicas matarían por tener tu puesto", es una de las tantas frases memorables que dejó El diablo viste de Prada (2006). Basada en la novela de Lauren Weisberger, inspirada en su paso por Vogue y en la sombra legendaria de Anna Wintour, el filme convirtió la redacción de una revista de moda en un campo de batalla tan seductor como cruel.
La película se estrenó en una época en que ser periodista parecía un sueño, ahí estaban Si yo tuviera 30 (2004), Cómo perder a un chico en 10 días (2003) o El diario de Bridget Jones (2001), pero el filme protagonizado por Meryl Streep y Anne Hathaway retrató el mundillo del periodismo de moda, lleno de toxicidad y clasismo, con las mismas dosis de glamourque de veneno. Y, como no podía ser de otra forma, vuelve a hacerlo en su esperada secuela, que llega a los cines este jueves 30 de abril, dos décadas después del estreno de la original.
Han pasado 20 años desde que Andy Sachs (Anne Hathaway) abandonó la revista Runway y a su temida jefa Miranda Priestly (Meryl Streep) por el periodismo “serio". Andy lleva años escribiendo reportajes alrededor del mundo y es una reputada periodista, de esas que reciben premios, pero que no se libran de ser víctimas de su propio oficio. Al ser despedida de su periódico, decide aceptar una oferta de Runway, que la quiere de vuelta para capear una crisis reputacional que amenaza el imperio de Miranda.
El tiempo no ha endulzado el carácter despótico de esta jefa, inspirada en Wintour, a quien la película convirtió en celebridad pop. En la biografía no autorizada de la directora de Vogue, que acaba de publicarse en España, se cuenta que al ver el filme por primera vez, su hija le dijo: "Mamá, te han clavado".
Ofensiva, racista, homófoba y gordofóbica son los adjetivos que le han valido mala fama a Wintour en las últimas décadas y que se le atribuyen a Miranda, una villana políticamente incorrectaque no se lleva bien con la cancelación. Resulta hoy todavía más gracioso ver cómo sus comentarios pasados de rosca siguen siendo los mismos que hace 20 años, también que Anne Hathaway se presente a sí misma como su antigua asistente "gorda". El chiste se cuenta solo.
'El diablo viste de Prada', 20 años después: así ha cambiado la vida de sus protagonistas, Meryl Streep y Anne HathawaySi en esa primera parte se veía a Hathaway corriendo desquiciada por las calles de Nueva York, aquí sigue haciéndolo, pero con más autoestima y un propósito mayor: sacar de la ruina a la revista.
Nadie quiere leer sesudos reportajes y los quioscos son algo del pleistoceno: todo se basa en la optimización y el engagement que puedas conseguir en redes sociales.
La película, que bien retrató el ambiente laboral de los millennials, acierta de pleno al reflejar las redacciones de hoy en todo el mundo, esclavas de los patrocinadores y los clicks y, en el caso de Runway, en manos de un empresario nepo baby (B. J. Novak) sin ningún interés por el periodismo.
Meryl Streep, Anne Hathaway y Stanley Tucci en 'El diablo viste de Prada 2'.
En esta deriva editorial, Miranda y Andy deben unir fuerzas (a regañadientes) para devolverle el esplendor a la revista y arrebatarle el poder a quienes creen que la inteligencia artificial podrá sustituir el arte y la belleza, como encarna el personaje de Justin Theroux, un magnate caprichoso con ecos a Elon Musk.
David Frankel, que regresa a la dirección, filma como un capítulo de The Officeo The Paper, su spin-off sobre un periódico en decadencia: zooms bruscos y escenas que parecen sketches, pero sin prescindir de ese toque de comediachick flickdel que, a estas alturas, puede presumir.
"No podemos seguir chupándole el alma a todo", se rebela Andy, que menciona también, aunque de soslayo, la deriva social que también está propiciando la crisis de la vivienda en Nueva York, convertido en un lugar habitable solo para los privilegiados.
Buscando piso en la ciudad conocerá a su nueva ilusión (Patrick Brammall) que, a diferencia de la primera parte donde su novio (Adrian Grenier) tenía mucho protagonismo —considerado por muchos fans comoel verdadero villano de la historia —, aquí no interfiere prácticamente con la trama.
De Anna Wintour a Chanel: la selección definitiva de obras que podrás comprar en el Día del Libro y disfrutar esta primaveraGrenier —que aseguró que Frankel no le había llamado para la secuela— ha sido el único que no ha estado en esta reunión, que cuenta con las incorporaciones de Simone Ashley (Bridgerton), como nueva asistente de dirección y Kenneth Branagh, que interpreta al compañero sentimental de Miranda.
Contar con el elenco original ha sido otro de los grandes aciertos de la película. El personaje de Emily Blunt, como una de las "Emilys", crece no solo en importancia sino en gracia, dando muy buena autoparodia a la industria de la moda; y Stanley Tucci sigue siendo perfecto como Nigel, el fiel director creativo de la revista y sombra de Miranda, que acaba teniendo su recompensa.
El precio de la ambición laboral sigue muy presente en la trama, representado en Miranda, que ha sacrificado toda su vida, descuidando a sus hijos y ganándose más enemigos que amigos, por su puesto. Un sacrificio que todavía le vale la pena: "Me encanta mi trabajo", asegura al final de la cinta.
Sin apelar en exceso a la nostalgia, de la que suelen pecar estas secuelas, y dejando una lúcida reflexión sobre los medios de comunicación, El diablo viste de Prada 2 no será un clásico, pero ha conseguido estar a la altura.
El diablo viste de Prada 2
DesDirección: David Frankel
Guion: Aline Brosh McKenna
Intérpretes:Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt, Stanley Tucci, Kenneth Branagh, Simone Ashley, B.J. Novak, Patrick Brammall, Justin Theroux, Lucy Liu
Año: 2026.
Estreno: 30 de abril.