Tras conquistar Madrid, Barcelona y Lisboa, Nino Redruello, cuarta generación al frente del centenario grupo Familia La Ancha, desembarca con Fismuler en el nuevo hotel Casa Serras de Andorra. En plena madurez de su concepto más "canalla", el chef se sincera sobre un éxito que no siempre fue fácil y desvela su proyecto más personal: crear la Fundación Inma para acercar la magia de la hostelería a personas en riesgo de exclusión y hospitales.
Nino Redruello confiesa que ha vuelto a enamorarse de Fismuler, el restaurante del grupo Familia La Ancha que nació en Madrid hace una década y supuso un soplo de aire fresco por su concepto basado en una cocina de producto de calidad, sin pretensiones, combinada con un ambiente divertido. "Es que Fismuler mola mucho, pero al estar con otros proyectos y ser algo que funcionaba solo, nos habíamos olvidado un poco", se sincera en la recién estrenada sede dentro del hotel Casa Serras, el segundo proyecto del Grupo Serras Collection en Andorra.
Nino Redruello, al frente del Grupo Familia La Ancha que gestiona restaurantes como La Ancha, Las Tortillas de Gabino, La Taberna de La Ancha, el Club Financiero Génova, Armando Restaurante y Molino de Pez.Esta apertura llega apenas cinco meses después de que aterrizara en Lisboa de la mano de Meliá: "Precisamente fue al abrir en Portugal, cuando estábamos dando una vuelta a toda la carta para dejarla redonda y pulir detallitos, cuando nos reenamoramos de Fismuler, un concepto que en sus inicios fue un camino de espinas porque nadie lo entendía. Sufrí como un perro durante años para encontrar nuestro hueco, porque no éramos ni un asador, ni una casa de comidas, ni un estrella Michelin... y fue complicado", recuerda Redruello. Hoy, el modelo goza de plena madurez y se ha convertido en el corazón de su expansión nacional e internacional en alianza con grupos hoteleros. De hecho, en un par de meses abrirá otra sede en Sevilla, también junto a Serras.
El lujo desenfadado de Casa Serras, el hotel que integra Fismuler Andorra
El escenario de este nuevo idilio de Redruello con Fismuler en Andorra es Casa Serras, el primer hotel de cinco estrellas bajo el sello "Casa" del grupo hotelero catalán. Se ubica en el corazón comercial de Andorra la Vella, en un edificio que anteriormente ocupaba un hotel de la cadena Eurostars y que ha sido reformado íntegramente para alejarse del lujo clásico y apostar por lo que Jordi Serra, responsable del desarrollo, define como "lujo desenfadado": "Somos una empresa familiar que nació en 2015 en Barcelona, con la apertura de un hotel boutique de solo 30 habitaciones. En 2021 inauguramos en Andorra nuestro segundo proyecto, al pie de las pistas de Soldeu y ahora damos un paso más con Casa Serra, que es totalmente diferente. Cada uno tiene su personalidad, aunque en todos nos definen dos palabras: localización y servicio. Queremos llegar al corazón del cliente con un trato muy atento y profesional, pero no asfixiante".
Zona de descanso de una Junior Suite de Casa Serras, con bañera exenta en el baño.Habitación familiar con dos dormitorios, uno de ellos con literas.Con 63 habitaciones espaciosas y acogedoras, que transmiten sensación de hogar con sus sofás en tonos cálidos y mobiliario tanto de descanso como de trabajo, sorprenden sus Junior Suite Cinema, una categoría de habitación con 51 m2 (entre 300 y 500 euros según temporada) que cuenta con una zona con una enorme pantalla y un comodísimo sofá de diseño en el que te quedarías a vivir. Otro de los pilares del hotel es Casa Wellness, un espacio de desconexión de 300 m2 que incluye gimnasio equipado con máquinas Tecnogym de última generación, sala de fitness room con actividades dirigidas (está abierta a clientes no alojados a través de un programa de membresías), una zona de aguas con piscina de agua templada y salas de tratamientos para dejarse mimar con productos de Natura Bissé.
Sauna y zona de aguas en la Casa Wellness del hotel."Cine" privado en la Junior Suite Cinema, con un comodísimo sillón frente a una pantalla gigante.Además, pensando en los huéspedes con niños, el hotel cuenta con una coquetísima Casa Kids, un club infantil con su propio cine, PlayStation y actividades dirigidas por monitores. "Queremos que el cliente se sienta como en casa. Es un hotel de cinco estrellas, pero con una esencia más familiar y distendida. Por ejemplo, el lobby lo hemos concebido como punto de encuentro donde puedes tomar algo en la barra que hay junto al mostrador de recepción mientras haces el check in y hemos apostado por Fismuler, un espacio donde disfrutar con música en directo a la luz de las velas", describe Serras.
Cómo es y qué se come en Fismuler Andorra
Como apunta la propiedad, Fismuler Andorra, que mantiene su ADN "canalla y libre", es una parte esencial de la experiencia del hotel. En palabras de Redruello, "es un concepto capaz de viajar a cualquier lugar porque ofrece calidad de manera informal. La gente ya no busca necesariamente estrellas Michelin en los hoteles; quiere sitios fáciles donde lo más importante sea pasarlo bien". Mediante estas alianzas, el Grupo La Ancha ha encontrado la manera de crecer aprovechando la infraestructura que aporta el hotel: "Pero no es un asesoramiento sin más. Aportamos nuestro conocimiento y traemos equipo, como Adrián Paderne, que llega de Fismuler Barcelona para dirigir la cocina. Tenemos una implicación total en la gestión del food & beverage, desde los desayunos hasta el bar del lobby, para que al hotel le salga una cuenta de resultados buena".
Lounge & Cocktail Bar del nuevo hotel Casa Serras, con la zona de recepción integrada y al fondo la entrada a Fismuler.De hecho, son muy recomendables sus desayunos, abiertos al público general, y que combinan el buffet (con buena selección de embutidos catalanes y quesos, opciones saludables y repostería artesanal) con platos preparados al momento en cocina entre los que destacan los huevos marroquíes con picatostes y hierbas, el bikini de bacon con huevos revueltos y kimchi o los bowls dulces, como el de granola casera con yogur, tahini y fruta.
Huevos marroquíes con picatostes y hierbas, uno de los platos elaborados al momento en el desayuno de Casa Serras.Sin acceso directo desde la calle, al estar situado en una primera planta con un gran ventanal, y un interiorismo firmado por Arquitectura Invisible, el nuevo Fismuler Andorra incluye por primera vez en la historia de la marca una barra frente a la cocina vista que, según Redruello, "tiene mucho rollo porque en ella se terminan algunos platos y el repostero trabaja a la vista como si fuera un sushiman". En lo gastronómico, no faltan iconos como el escalope San Román, la dorada semicurada con almendra y uva tinta, las tortillas o su famosa tarta de tres quesos que fluye, a los que se irán sumando guiños a la gastronomía andorrana, como el tartar de trucha del Pirineo con mostaza y espárragos o el magret de pato mudo del Penedés con maíz dulce.
Dorada semicurada con almendra y uva tinta, de Fismuler.Escalope San Román de Fismuler.Con un tícket medio de 55 euros, la acogida se traduce en llenos desde la apertura, confirmando que el grupo sabe leer las necesidades de un público actual, que busca calidad excepcional en formatos informales, y la teoría de Redruello de que la propuesta de un cinco estrellas también puede ser divertida: "Los valores de nuestros negocios son la sencillez, la humildad, la artesanía y apostar por una "profesionalidad camuflada" porque aplicamos técnicas de alta gastronomía para hacer muchos de nuestros platos, pero no lo contamos ni buscamos que se note; solo queremos que el cliente piense 'qué rico está y qué bien me lo estoy pasando'". De hecho, el servicio de sala tiene terminantemente prohibido preguntar si los platos estaban buenos. En su lugar, la pregunta es siempre "¿Estáis a gusto?".
Famosa tarta tres quesos de Fismuler.P. Tras las aperturas muy seguidas de Fismuler en Lisboa y Andorra, más la que llegará en Sevilla, y el éxito de Armando (restaurante centrado en su famoso escalope que abrió a finales de 2025 en Madrid), ¿hay planes de seguir creciendo?
R. No tenemos una estrategia de colonizar el mundo; somos una familia de taberneros que da las gracias por los proyectos bonitos que llegan. Antes nadie nos llamaba para nada y ahora sí, así que hay que disfrutarlo y dar las gracias. Pero a la vez somos inquietos y siempre tenemos ideas en la cabeza. Lo próximo es un proyecto que me hace especial ilusión. Vamos a constituir la Fundación Inma, que nace en honor a mi madre, para usar la "magia de la hostelería" para ayudar a gente en situaciones difíciles.
P. ¿Qué proyectos va a impulsar?
R. El proyecto principal es un restaurante social que funcionará los domingos en La Ancha. No será un comedor social al uso; queremos que la gente en riesgo de exclusión se sienta digna: que tengan su mesa, su mantel, su carta y un servicio profesional que les haga sentir que son importantes. También queremos llevar esa magia a los hospitales. Imagina poder montarle a un niño una cena en la habitación del hospital con mantel, candelabros y un violinista.... La hostelería tiene el poder de sacar una sonrisa desde el corazón en días muy tristes, y ese es mi verdadero proyecto de vida ahora mismo.
+ Fismuler Andorra. Hotel Casa Serras. Carrer Dr. Molines, 41, Andorra la Vella.