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Ciencia

Solo el 4% de la población mundial escucha este zumbido. La ciencia intenta descubrir por qué

Solo el 4% de la población mundial escucha este zumbido. La ciencia intenta descubrir por qué
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Existe un mapa que documenta los casos a nivel mundial del peculiar zumbido que muchas personas escuchan constantemente sin una explicación aparante.
Fernanda GonzálezCiencia2 de junio de 2026ruido fue atribuido al funcionamiento de ventiladores industriales instalados en un almacén cercano. Sin embargo, cuando esa instalación cesó sus operaciones años después, algunas personas continuaron percibiendo el sonido. Más adelante, se registraron casos similares en distintas localidades del Reino Unido, principalmente en ciudades costeras como Hythe, Plymouth, Southampton y Swansea.

Durante la década de 1990 también se documentaron reportes en Estados Unidos, particularmente en las ciudades de Taos, Nuevo México, y Kokomo, Indiana. Desde entonces, el fenómeno se ha extendido prácticamente por todo el mundo, con testimonios de personas que aseguran escuchar este peculiar ruido sobre todo durante la noche, en habitaciones cerradas y, con frecuencia, en zonas densamente pobladas.

Todos estos casos pueden explorarse actualmente en la plataforma Map and Database of the Global Hum. La herramienta, creada por el investigador canadiense Glen MacPherson, recopila testimonios y ubicaciones de personas que afirman escuchar este misterioso sonido.

El sitio web de la iniciativa señala que una de las características más comunes del llamado “zumbido global” es que quienes lo perciben pueden escucharlo independientemente del lugar donde se encuentren, aún cuando otras personas ubicadas exactamente en el mismo sitio y momento sean incapaces de detectarlo. Asimismo, describe el sonido como similar al motor de un automóvil encedido, aunque en algunos casos se asemeja más a un murmullo o una pulsación. Generalmente, se percibe con mayor intensidad durante la noche y en espacios interiores.

A pesar de estas descripciones relativamente inquietantes, los científicos señalan que las experiencias varían considerablemente entre individuos, por lo que todavía no existe una explicación definitiva sobre su origen. Esta incertidumbre ha dado lugar a numerosas teorías, incluidas algunas conspirativas que relacionan el fenómeno con operaciones de agencias de inteligencia o incluso con supuestas actividades extraterrestres.

Entre las hipótesis científicas más aceptadas se encuentra la posibilidad de que el fenómeno sea consecuencia de contaminación acústica ambiental generada por fuentes artificiales, como sistemas de ventilación, bombas de calor o el tráfico vehicular. También se han propuesto causas naturales, entre ellas el viento, el oleaje marino o los sonidos producidos por ciertos animales.

Otras explicaciones apuntan a procesos generados dentro del propio organismo, tanto en el cerebro como en los órganos auditivos. Asimismo, se ha planteado una posible relación con la hiperacusia, un trastorno caracterizado por una sensibilidad extrema a sonidos cotidianos que normalmente no resultan molestos para la mayoría de las personas.

¿De dónde viene ese extraño zumbido?

Con el objetivo de profundizar en este enigma, un equipo de investigadores encabezado por Markus Rudolf Drexl, profesor de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU), llevó a cabo un estudio destinado a esclarecer las posibles causas del fenómeno.

La investigación consistió en un experimento en el que participaron 28 personas procedentes de Alemania que aseguraban haber escuchado este zumbido inexplicable. Los científicos evaluaron dos posibles escenarios. En primer lugar, analizaron si los participantes poseían una capacidad auditiva excepcional para detectar sonidos de muy baja frecuencia, caracterizados por longitudes de onda extensas capaces de propagarse a grandes distancias.

explicó Drexl.

Sin embargo, únicamente dos participantes mostraron una capacidad auditiva superior al promedio en comparación con un grupo de control. Esto sugiere que la hiperacusia no sería suficiente para explicar la mayoría de los casos observados.

Drexl aclara que, al interpretar estos resultados, es importante considerar la existencia de diferencias biológicas individuales en los umbrales auditivos, conocidas como microestructuras. Estas particularidades permiten que algunas personas desarrollen una sensibilidad extremadamente aguda dentro de rangos muy específicos de frecuencia, como podría ser el intervalo entre 50 y 51 hercios.

El principal desafío radica en que estas sutiles variaciones pasan inadvertidas y suelen escapar a las pruebas auditivas convencionales. En consecuencia, una persona podría poseer una capacidad auditiva excepcionalmente precisa para determinadas frecuencias sin que ello quede reflejado en una audiometría tradicional.

En una segunda fase, los investigadores examinaron la posibilidad de que el zumbido fuera generado por el propio oído interno, específicamente por la cóclea, una estructura responsable de transformar las vibraciones mecánicas del sonido en impulsos nerviosos que posteriormente son interpretados por el cerebro.

Como parte del proceso fisiológico de amplificación auditiva, esta región produce señales acústicas débiles (de entre 500 y 5,000 hercios) conocidas como emisiones otoacústicas espontáneas (EOEA). Según el autor principal del estudio, “la mayoría de nosotros no oímos estos sonidos. Sin embargo, algunas personas sí pueden oír los sonidos que produce el oído. Y estos sonidos se pueden medir objetivamente”.

No obstante, las pruebas realizadas mostraron que las EOEA no explicaban ninguno de los casos analizados, descartando así esta hipótesis como una causa general del fenómeno.

A partir de estas evidencias, el artículo publicado en la revista PLOS One concluye que el zumbido podría explicarse mediante dos mecanismos diferentes. Por un lado, un pequeño grupo de personas tendría la capacidad de detectar sonidos reales de baja frecuencia presentes en el entorno, pero imperceptibles para la mayoría de la población.

Por otro lado, los investigadores consideran que la explicación más probable para la mayor parte de los casos es una forma de tinnitus de baja frecuencia. Esta condición, considerada un síntoma asociado a diversas enfermedades y alteraciones del sistema auditivo, suele manifestarse mediante pitidos o silbidos, aunque también puede presentarse como zumbidos graves o sensaciones de vibración.

causas exactas del tinnitus todavía no se comprenden completamente, la afección ha sido asociada con la exposición prolongada al ruido, la pérdida auditiva, el consumo de ciertos medicamentos, la acumulación de cerumen, determinadas infecciones del oído y algunas lesiones en la cabeza o el cuello.

“Según nuestros resultados, aunque no hemos descartado casos de fuentes sonoras externas físicas, sugerimos que el tinnitus subjetivo en el rango de baja frecuencia suele ser la causa de las pulsaciones auditivas en las percepciones de sonidos de baja frecuencia”, afirmó Drexl.

percepción de sonidos graves e infrasonidos.

El especialista sostiene que cerrar estas brechas de conocimiento es fundamental no solo para resolver el misterio detrás de este extraño zumbido, sino también para responder a las crecientes preocupaciones relacionadas con la exposición a ruido de baja frecuencia generado por tecnologías modernas.

“Si queremos realizar una evaluación exhaustiva de los sonidos de baja frecuencia y el infrasonido, primero necesitamos comprender mejor cómo los sistemas sensoriales procesan estos sonidos y el infrasonido”, concluyó Drexl.

Fuente original: Leer en Wired - Ciencia
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