Comenzaba Pedro Sánchez su intervención este domingo en el mitin que protagonizaba con Pilar Alegría en un hotel de Teruel cuando una mujer del público lo insultó chillando "¡hijo de puta!". La persona ha resultado ser Belén Navarro Cañete, concejal responsable de las áreas de Sanidad, Servicios Sociales y Salud, y de Urbanismo, Obras e Industria del ayuntamiento de Vallanca, situado en la provincia de Valencia.
Después de que el PSOE denunciara que se trataba de una concejal popular, Navarro Cañete ha reconocido los hechos. "De manera espontánea pronuncié unas palabras que no debí decir. Fueron inapropiadas y no están a la altura del respeto que debe presidir el debate político, incluso en contextos de confrontación y discrepancia", ha señalado en un escrito.
Tras proferir el insulto, el público asistente ha contrerrestado gritando "¡Pedro, Pedro, Pedro!", "!No estás solo, no estás solo!". "Lo sé compañeros, sabemos perfectamente que quien insulta son aquellos que no tienen argumentos ni nada que ofrecer a sus sociedades", ha terciado el presidente del Gobierno y secretario general socialista.
"Quiero pedir disculpas de manera expresa al Partido Popular, a sus afiliados y simpatizantes, por el daño que estas palabras hayan podido causar a la imagen de la organización. La crítica política es legítima; el insulto, no", ha señado la concejal del PP en su escrito donde no señala que vaya a dejar su cargo. "Asumo plenamente la responsabilidad por lo ocurrido y lamento sinceramente haber contribuido a deteriorar el clima de respeto que debe existir entre formaciones políticas en una democracia".
El insulto ha sido calificado de "indecente" e "intolerable" por parte del PSOE, que pide no rebajar el hecho a una "anécdota" porque "es una forma de hacer política que degrada la convivencia democrática". Los socialistas han exigido que Jorge Azcón y Alberto Núñez Feijóo lo condenen públicamente. "Una condena inmediata y sin ambigüedades".
Fuentes del Gobierno se han expresado en la misma línea, exigiendo al PP "la condena inmediata y sin matices del ataque verbal". "Los insultos no tienen cabida", exponen, emplazando a Alberto Núñez Feijóo a una condena pública. "Naturalizar la violencia en el debate público es inadmisible".
Para los socialistas, el insulto proferido en el mitin de Teruel o el "me gusta la fruta" de Isabel Díaz Ayuso en el Congreso, dirigido también hacia Sánchez -que intervenía en la tribuna y apeló a su pareja- "es una forma deliberada de deshumanizar al adversario y degradar el debate público. La discrepancia es legítima, la deshumanización y el señalamiento, no".
"Esto exige una condena inmediata y sin ambigüedades, de lo contrario se convertirán en cómplices", ha reclamado el PSPV (los socialistas valencianos) un mensaje publicado en sus redes sociales, en el que han indicado: "No podemos normalizar el insulto y las agresiones verbales".
Vallanca es un municipio del Rincón de Ademuz, en la provincia de Valencia, aunque a unos 50 kilómetros de Teruel, y cuenta con una población de 128 habitantes, según los datos del Instituto Nacional de Estadística correspondientes a 2025.