- LAURA CASSERRES
La ciudad de Valencia, inspiración del pintor español, cuenta con una amplia oferta inmobiliaria que combina patrimonio, esencia local y renovación urbana con una alta calidad de vida.
Joaquín Sorolla (1863-1923) es uno de los artistas españoles más queridos. Entre sus obras más recordadas están los cuadros costumbristas que pintó en el litoral de su ciudad natal, Valencia. Son escenas de barcos, bañistas y pescadores, llenas de luz y color y que plasmaron la popularización del mar. Entonces, era un fenómeno vinculado a la salud que, con el tiempo, pasó a ser parte del ocio, primero de las clases adineradas, y luego de toda la población.
Valencia encontró en Sorolla al mejor cronista visual de las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del siguiente. Plasmó escenas de un gozo tranquilo, en contraste con la grandiosidad encorsetada que capturó en la zona de San Sebastián y Biarritz, en el País Vasco francés.
La diferencia entre los enclaves de ambas costas se mantiene hoy en día. La responsable de la oficina de Dils Lucas Fox en Valencia, Karen Muiños, sostiene que en su ciudad "el lujo es la calidad de vida" y que es un destino que presenta una gran singularidad: "Los precios no son tan altos como en otras zonas de España".
Veinte kilómetros de costa
Valencia está desde hace años entre las mejores urbes del mundo para vivir, según el informe Expat City Ranking. La joya de la corona son los 20 kilómetros de costa. Cuenta con tres playas urbanas de arena dorada -la del Cabanyal, la de la Malvarrosa y la de la Patacona-, una amplia oferta gastronómica y gran diversidad de opciones para hacer deporte acuático. A solo diez minutos en dirección sur está el Parque Natural de la Albufera y sus 17 kilómetros de franja marítima entre pinares y dunas.
El historiador local Jorge Ramón señala que los barrios costeros valencianos "siempre habían estado vinculados a pescadores y a la población humilde". De hecho, el nombre del barrio del Cabanyal hace referencia a la precariedad de las construcciones del momento, mientras que hoy es uno de los más cotizados de la ciudad.
Lo que fue un pueblo independiente hasta finales del siglo XIX alberga el mayor patrimonio histórico pesquero de la capital del Turia y destaca por "su peculiaridad y esencia". Allí conviven casitas bajas coloridas con azulejos, museos de cultura popular -como el del Arroz o el de Blasco Ibáñez, por ejemplo- y movimientos de arte contemporáneo y underground. "Valencia conjuga la esencia de un barrio popular con la revalorización urbana de nuestros días", resume Alfonso Casillas, de Engel & Völkers.
Según él, los alrededores del antiguo Balneario Las Arenas -a escasos metros del centro de El Cabanyal- son el enclave "más prémium" de la primera línea de costa de la ciudad. La construcción original estaba compuesta de dos pabellones clásicos y uno flotante en el mar. Aquellas estructuras buscaban que la burguesía y la aristocracia disfrutaran de los "baños de ola" en un ambiente distinguido y discreto. El balneario quedó parcialmente destruido durante los bombardeos de la Guerra Civil y el nacimiento del nuevo hotel dio pie a su reconstrucción.
Balneario de las Arenas, que abrió en 1888 para atender a la burguesía y los "baños de ola" recomendados por los médicos. En 1917 se construyeron dos edificios neoclásicos y luego una estructura flotante.Wikimedia CommonsActualmente, los precios en las zonas más demandadas pueden rondar los 4.000 euros por metro cuadrado en propiedades de lujo reformadas, estima Casillas. Muiños asegura que los barrios marítimos "están ganando mucho terreno" en una ciudad donde la oferta inmobiliaria de alto stánding se concentra en los barrios más céntricos. En el Eixample, Ciutat Vella, Extramurs, El Pla del Real y Benimaclet abundan las fincas elegantes y espaciosas, con muy buenos acabados.
La representante de Dils Lucas Fox destaca el avance de la rehabilitación en los últimos cinco años, especialmente en el centro histórico, mientras que El Cabanyal y Malvarrosa "mantienen el potencial de transformación" y tienen "muchas casas antiguas". La acondicionamiento de los inmuebles responde a las necesidades de un perfil de cliente que quiere adquirir una propiedad lista para entrar a vivir y "ha disparado bastante los precios".
En cuanto al perfil del comprador, el 78% de los clientes de Dils Lucas Fox son internacionales y, dentro de este grupo, sobresalen los estadounidenses, quienes representan un 40% del total. En Engel & Völkers los clientes de fuera de España son un tercio del total. Al público exterior le atrae el clima, la gastronomía y la seguridad, mientras que el nacional busca reposicionarse en el municipio o una segunda residencia con uso intensivo. Lo que tienen en común todos los perfiles es que demandan "una ciudad en la que se pueda vivir, que sea auténtica y donde sea posible comprar un buen piso y que sea una inversión de futuro", explica Muiños.
Atractivo inversor
Cuatro de cada diez compradores adquiere la propiedad en clave de inversión. Ambos expertos inmobiliarios destacan las "rentabilidades todavía atractivas" que ofrece la ciudad -en palabras de Casillas-, en un entorno de mercado donde el alza de los precios hace que sea cada vez menos frecuente. "Aquí se puede comprar a un buen precio que todavía; [el mercado] no está tensionado, sino en evolución", añade al respecto Muiños.
Una joya modernista recientemente reformada y con buhardilla
En el barrio del Cabanyal, una fachada protegida da la bienvenida a una casa que sobresale por sus techos altos con cenefas modernistas, vidrieras y luminosidad. En la segunda planta, hay una estancia abuhardillada totalmente diáfana de 80 metros cuadrados, con vigas de madera originales vistas y una terraza de 18 metros cuadrados con orientación este. Engel & Völkers la vende por 898.000 euros.
Ático con vistas a la marina, el antiguo puerto de la ciudad
La conexión visual con el exterior, la luminosidad y la amplitud de sus espacios son los principales reclamos de esta vivienda reformada de 148 metros cuadrados. Su espacio principal integra salón, cocina y entrada y está presidido por ventanales desde donde pueden contemplarse el reflejo de la luz de los amaneceres en el mar. Cuenta con dos dormitorios, uno de ellos con vistas. Ecom Consultores pide 750.000 euros.
Vivir en la pedanía de la punta, entre el puerto y la arquitectura de Calatrava
En el distrito de Quatre Carreres, frente al Parque de las Moreras y junto al antiguo cauce del río Turia y la Ciudad de las Artes y las Ciencias, Éfer Grupo Inmobiliario desarrolla una promoción residencial de obra nueva. En una área en desarrollo y con potencialidades, los pisos tienen entre tres y cuatro habitaciones y espacios comunitarios como piscina, zonas verdes y local para celebraciones. A partir de 477.000 euros.
En la Malvarrosa
Junto a la playa, Engel & Völkers y Expercasa presentan una propiedad singular de 260 metros cuadrados y seis habitaciones cuyo principal reclamo es su terraza panorámica de 80 metros, con porche, barbacoa y vistas al mar. La planta baja, de estilo industrial, puede operar como vivienda de uso turístico en una de las zonas más demandadas por los visitantes. El precio es de 1,19 millones.
Con certificación ambiental en El Puig de Santa María
El Puig de Santa María está a 14 kilómetros de Valencia en dirección norte y su población es de unos 9.000 habitantes. Allí, Metrovacesa está construyendo junto al mar el complejo Marella Puig. Se trata de 18 casas adosadas y una vivienda unifamiliar aislada, todas ellas de cuatro habitaciones y con piscina privada, diseño bioclimático, aerotermia y certificación energética. A partir de 465.580 euros.
Casa con jardín y piscina en Natzaret
Natzaret fue un pequeño barrio de pescadores y agricultores que nació en el siglo XIX junto a un lazareto, del que deriva su nombre. A principios de siglo XX, se consolidó como lugar de veraneo, hasta que la ampliación del Puerto puso fin a su acceso directo al mar. En la calle principal del barrio, Rk Valencia Market comercializa esta casa unifamiliar de dos plantas con aparcamiento, terraza, jardín y piscina por 650.000 euros.
'Chill out' en la cubierta junto a la costa
La promotora Único Homes está ultimando Malvarrosa Dreams, un proyecto en régimen de cooperativa situado a cien metros de la playa que da nombre al complejo. Se trata de 14 chalets de estética moderna diseñados por el despacho valenciano ART. Cuentan con cuatro dormitorios, tres baños, terraza, aparcamiento privado e independiente y área de 'chill out' en la cubierta. Posibilidad de contar con piscina privada y precios a consultar.
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