El empresario Víctor de Aldama pagó dos cenas de bienvenida que iban a celebrarse entre Delcy Rodríguez y la plana mayor del Gobierno en un chalé de El Viso, en Madrid, los días 20 y 21 de enero de 2020. Las citas fueron canceladas in extremis al detectar el Gobierno de España que la actual presidenta venezolana tenía prohibida la entrada en el espacio Schengen y quien en ese momento era la mano derecha del dictador Nicolás Maduro tuvo que abandonar en unas horas España con destino a Qatar.
EL MUNDO ha tenido acceso a la factura del catering, emitida por la empresa Sobejano, que dispuso una primera cena para 9 comensales y otra al día siguiente para 7. El cubierto de la primera ascendió a 45 euros y el de la segunda, a 65. De tal forma que esta empresa, a pesar de que finalmente los eventos no se celebraron, pasó a Víctor de Aldama una factura de 946 euros, que fue finalmente abonada.
En el marco de la colaboración que ha prestado en la investigación del denominado caso Koldo, Aldama ya relató en su primera confesión ante la Audiencia Nacional que llegó a preparar una cena para recibir a la jerarca chavista a la que iban a asistir, según su versión, hasta cinco ministros del Ejecutivo que preside Pedro Sánchez.
Factura del 'catering' pagada por Víctor de Aldama.EL MUNDONo en vano, en su agenda figuraba la anotación «cena con M» en referencia a los miembros del Consejo de Ministros. Según reveló el empresario, estaban convocados el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska; Teresa Ribera como responsable de Transición Ecológica; Salvador Illa al frente de Sanidad; María Jesús Montero como número uno de Hacienda; y José Luis Ábalos, en ese momento ministro de Transportes y con quien Aldama organizó la frustrada visita de Delcy a España. El presidente, ha precisado Aldama, también estaba convocado.
La invitación formal a quien en ese momento era la vicepresidenta venezolana fue cursada por carta el 10 de diciembre de 2019 y se escogió como emplazamiento un chalé alquilado también por Aldama en la madrileña calle Oquendo. Por el arrendamiento de esta lujosa vivienda, comercializada como Velázquez Manor House, de 400 metros cuadrados con piscina, abonó 3.100 euros.
Inicialmente, y tal y como reflejan los mensajes intervenidos al empresario, la idea era celebrar la llegada de la número dos de Maduro en un restaurante. «21.30 Cena en restaurante cerrado para nosotros con todos los M y viene también el M de Sanidad», le escribió a Rodríguez.
No obstante, por motivos de seguridad finalmente se varió el plan y se encargó la cena en el chalé de El Viso. Sánchez fue informado personalmente por Ábalos de la visita a través de un mensaje que rezaba de la siguiente manera: «La vicepresidenta de Venezuela viene en privado y quiere verme discretamente como continuación del encuentro que tuve con el ministro de Comunicación (que es su hermano). La gestión que acordamos en favor de las empresas españolas ha permitido que Duro Felguera haya cobrado una importante deuda». El presidente contestó: «Bien». Poco después, Ábalos le enseñó a su asesor personal Koldo García los mensajes y le indicó: «Ya ves que no me ha dicho nada pero al menos no pone pegas».
El empresario Víctor de Aldama.EUROPA PRESSDelcy Rodríguez aterrizó en Madrid la madrugada del 19 al 20 de enero acompañada de Kenny Antonio Díaz, director general de la Vicepresidencia; el entonces ministro de Turismo, Félix Plasencia; el empresario de la construcción Jorge Andrés Jiménez; Alejandra Carolina Bastidas, directora general de Comunicación de la Vicepresidenta; y Youssef Abou Nassif, pareja sentimental de Rodríguez.
Tras ser detectada su llegada, acudieron al aeropuerto Ábalos, Koldo y Aldama, para comunicar, escoltados por el comisario de Barajas, que no podía entrar en nuestro país. Las autoridades españolas buscaron un nuevo vuelo para Rodríguez, y tras pasar la noche en la terminal ejecutiva, voló a la mañana siguiente a Doha a bordo de un vuelo de Qatar Airways.
La UCO intervino también la agenda prevista para la visita de Delcy, que comenzaba con las cenas descritas y continuaba con reuniones y visitas diversas. «Llegada al aeropuerto de Madrid. Sala de autoridades, presencia policial y escoltas. Recogida y llegada al lugar», rezaba el plan previsto. Al día siguiente del aterrizaje, el 20 de enero, había sido reservada una «visita privada al médico» por parte de la número 2 de Maduro, una reunión con el CEO de Duro Felguera y una cita con «el jefe", apelativo con el que se referían a Sánchez. La siguiente jornada estaba presidida por una reunión con empresarios del entorno de Aldama como Alfredo Chirino o Julio Reyes y una cena en la casa de Oquendo «con sorpresa».
Para la Guardia Civil el episodio del Delcygate acredita la «posición privilegiada» que tenía Aldama en el Ministerio de Transportes y apuntó a que el desplazamiento de la vicepresidenta venezolana combinó intereses del Gobierno con los «particulares» del empresario, tal y como él mismo detalló en las declaraciones que ha prestado para esclarecer los hechos que se investigan.