- R. POZA MARTÍN
- Valores para ganar con el rally de los metales y las materias primas
- Fondos de inversión para sacar brillo al rally del oro y la plata
2025 marcó un punto de inflexión para el mercado del oro: modificó el análisis y la estrategia sobre un metal con una elevada demanda. Pero, tras una batería de máximos, el viernes truncó la racha.
El mercado no sacia su sed de oro. Después de una racha de máximos, el viernes truncó la escalada tras la elección de Kevin Warsh para suceder a Jerome Powell en la presidencia de la Reserva Federal. La elección fortaleció el dólar y pasó factura al oro y la plata, que cayeron con fuerza. Aún así, el metal precioso aún sube el 15% este año y cotizaba en 4.930 dólares por onza al cierre de las bolsas europeas. En 2025 se había revalorizado un 64,58% en el segundo mejor ejercicio de su historia.
El año pasado marcó un punto de inflexión, porque los inversores dejaron de tratar el oro como un activo de cobertura táctica y pasó a ser un componente estructural de la cartera, "en un entorno en el que falta un referente real libre de riesgo que sea creíble", asegura Diego Franzin, de Generali Investments.
El oro se había convertido en el refugio de múltiples preocupaciones -geopolíticas, monetarias, institucionales y económicas-, hasta el punto de llegar a ser percibido como el gran remedio para todos los males del mercado.
La banca, las gestoras, las asesorías patrimoniales y los brókeres coinciden en que si bien no es la medicina para todas las enfermedades del mercado, se ha colocado como la alternativa más sólida. "Está atrayendo a especuladores a corto plazo, pero el repunte refleja un sentimiento de inquietud más profundo entre los inversores", asegura Kenneth Lamont, de Morningstar.
- ¿Cuándo y por qué empezó el rally del oro? El componente geopolítico es clave. La invasión rusa de Ucrania en 2022 despertó los mayores temores bélicos al desatarse de nuevo una guerra en Europa. Los conflictos en Oriente Medio, con Israel y Palestina como epicentro extienden las subidas y las tensiones geopolíticas que genera el presidente de EEUU, Donald Trump, en Groenlandia, América Latina y Oriente Medio, apuntalan su alza. Sin olvidar sus exigencias comerciales y las amenazas a varios países miembros de la OTAN. El metal se ha disparado el 175% en este tiempo.
- ¿Qué papel juega el dólar? La incertidumbre casi sin precedentes que ha generado el segundo mandato de Trump, visible en el precio del oro desde antes de su elección en diciembre de 2024, se ha traducido en una debilidad del dólar estadounidense, la divisa refugio que usan los inversores como reserva. Pero el viernes se fortaleció. Su devaluación había cedido el protagonismo al oro, siendo este una compra más habitual por parte de los bancos centrales de todo el mundo.
- ¿Quién está comprando oro? "Hoy en día, la demanda está impulsada principalmente por los todos los tipos de inversores, por delante los bancos centrales", asegura Benjamin Dubois, de Edmond de Rothschild AM.Los expertos señalan que la demanda de oro, tanto por la vía física como a través de productos financieros, ha provocado que los bancos centrales sean el sostén del precio del oro, pero no los responsables del espectacular rally que está teniendo. La demanda de oro físico -lingotes, monedas o joyas- desde Asia también apuntala las subidas y la entrada de dinero desde los fondos cotizados (EFT) referenciados al oro, con suscripciones nunca vistas hasta la fecha contribuyen a la fiebre de precios. Los datos de Morningstar refleja que los ETF de oro han atraído más de 2.000 millones de euros en suscripciones en lo que va de año. El atractivo del oro ha llegado hasta el universo de los criptoactivos, cuyos defensores señalan que las criptodivisas son la mejor cobertura ante las incertidumbres. Theter, por ejemplo, la emisora de la stablecoin con el mismo nombre tiene, según varios informes, 140 toneladas de oro. Chris Wood, de Jefferies, gurú del metal y muy activo en las criptodivisas, ha vendido todos sus bitcoins (10% de su cartera modelo), para recolocar ese dinero en oro y en cotizadas mineras de metales preciosos.
- ¿Hasta dónde puede llegar el precio del oro? Las condiciones para que el oro alcance su máximo se darán cuando los factores seculares fiscales y geopolíticos dejen de ser relevantes o cuando la demanda (monetaria/de inversión) esté claramente saturada. Ninguno de estos casos se da en la actualidad, según Matthew Michael, de Schroders. Pero el nombramiento del futuro presidente de la Fed podría cambiar el paso. Los precios objetivos para el oro que fijaron las firmas de inversión para este año se han quedado obsoletos ya en enero: colocaban el metal en 5.000 dólares la onza. Ahora, lo sitúan sobre los 6.000 dólares a diciembre, pero los expertos terminan por reconocer que es realmente complejo fijar un precio objetivo para esta materia prima, que no pasa el filtro de valoración, como los activos clásicos (bonos y acciones), porque es difícil aplicar un análisis fundamental típico con parámetros que pueden tener un impacto calculado en su precio al verse afectado por cuestiones sumamente sensibles, que afectan incluso a la percepción psicológica, como los conflictos armados o la geopolítica, señalan varias fuentes del mercado.
- ¿Puede hablarse de burbuja? Más allá de una relajación de las incertidumbre geopolíticas, la estabilización del dólar estadounidense, que Donald Trump se vuelva previsible o que haya una sustancial mejora de la economía, los analistas no se atreven a anticipar una caída o esperar una corrección. El hecho de cómo ha cambiado el análisis del oro y el tipo de inversores que lo compran, puede dar lugar a correcciones puntuales. "La nueva demanda hace al oro mucho más volátil y da lugar mecánicamente a fases de corrección más pronunciadas durante los periodos de recogida de beneficios, como se observó a finales de octubre, que cayó más de un 10% en pocos días. Tras el fuerte rendimiento registrado desde principios de año, cabe esperar episodios similares", comenta Benjamin Dubois, de Edmond de Rothschild AM. El indicador de Riesgo de Burbuja elaborado por Bank of America situaba esta semana el oro cerca del nivel máximo de riesgo. El oro cotiza caro según distintos indicadores, entre ellos su precio real ajustado a la inflación y la relación entre la capitalización del mercado del oro y el producto interior bruto mundial. Además, el oro no genera flujos de caja ni rendimientos, lo que supone una desventaja frente al efectivo.