- E. S. MAZO
El 62,7% de la población practica ejercicio, un récord histórico.
Hacer deporte. Es un objetivo recurrente cuando comienza el año, pero cómo articularlo en la rutina diaria es lo realmente difícil. Muchos comienzan con buena intención, pero se desinflan por falta de tiempo, motivación o simplemente porque no encuentran la forma que encaje con su vida. Pero no todo son buenas intenciones que se olvidan: la realidad muestra que muchos españoles sí logran incorporar el deporte en su vida diaria. La última Encuesta de Hábitos Deportivos en España da pistas, en un marco en el que casi seis de cada diez españoles de 15 años o más hace ejercicio de manera regular. Es, en concreto, el 62,7% de la población, lo que supone un récord y un incremento de 5,4 puntos respecto a 2022.
Caminar o ejercitarse con gimnasia son las actividades más habituales. La mayoría combina varias modalidades, muchas de ellas sin necesidad de gimnasio ni entrenadores, demostrando que el deporte puede integrarse de manera natural en la vida diaria.
Hombres y mujeres
La participación no se limita a una franja de edad o a un nivel educativo. Aunque los jóvenes entre 15 y 24 años son los más activos, con tasas que superan el 80%, la práctica se mantiene notable incluso entre quienes tienen más de 55 años, alcanzando un 43% en este grupo. La educación también influye: quienes cuentan con formación superior muestran niveles de actividad física significativamente más altos (78,1%). Esto evidencia que la práctica deportiva no depende únicamente de la motivación individual, sino de factores sociales y culturales que condicionan hábitos y oportunidades.
El sexo también influye. La brecha entre hombres y mujeres se ha reducido al mínimo: 66,2% frente a 59,5%. Esta evolución refleja no solo un aumento de la conciencia sobre la importancia de mantenerse activo, sino también el impacto de políticas públicas, programas de fomento del deporte femenino y campañas de concienciación.
De la natación al ciclismo
Entre unos y otros, las modalidades más practicadas muestran la diversidad de intereses. Destacan la gimnasia suave (29,2%), la que se practica de forma más intensa (27,3%), el senderismo y montañismo (24,9%), la musculación y halterofilia (23,5%), la natación (22,4%) y el ciclismo (21,4%). Pero de nuevo hay claras diferencias de género en la elección de disciplinas: los hombres prefieren el ciclismo, fútbol, musculación y halterofilia, senderismo y montañismo, gimnasia intensa y natación, mientras que las mujeres destacan en gimnasia suave e intensa, natación y senderismo o montañismo, disciplinas que registran descensos respecto a otros años. Por el contrario, las que más crecen son la natación, el pádel y la musculación.
Esta tendencia refleja tanto cambios en las preferencias de ocio como la flexibilidad que la práctica deportiva individual ofrece para quienes tienen horarios complicados o responsabilidades familiares.
Por su parte, caminar o pasear se consolida como el hábito más extendido, y por eso el informe dedica este año un capítulo especial. Lo practica el 78,7% de la población "más o menos deprisa, realizando al menos diez minutos seguidos con el propósito de mantener o mejorar su forma física". Esto supone un aumento de casi siete puntos porcentuales respecto a 2022 y tres puntos respecto a 2020.
Por frecuencias, el 77,8% de la población camina al menos una vez al mes, el 76,2% al menos una vez por semana y un 55,7% diariamente. Frente a lo observado en las tasas de práctica deportiva, el hábito de andar o pasear ha sido más frecuente en las mujeres, 81,7%, que, en los hombres, 75,5%.
Asimismo, mientras las tasas de práctica deportiva decrecían con la edad, el hábito de andar o pasear, que toma sus valores mínimos en la población más joven, de 15 a 24 años, permanece prácticamente por encima del 70% a partir de esta edad.
En cualquier tipo de forma de hacer ejercicio, la motivación también juega un papel crucial. Las razones para practicar deporte son diversas, aunque estar en forma lidera las respuestas (28,8%), seguido de relajación, salud, entretenimiento y pasión por la actividad física.
En cambio, los obstáculos también son claros. Entre las principales barreras para la práctica deportiva o motivos por los que la población no suele hacer deporte o no lo practica con mayor frecuencia, se sitúa, en primer lugar, la falta de tiempo (26,3%) seguida a gran distancia de la falta de interés, la edad, el hecho de que ya se realice suficiente deporte y las responsabilidades familiares. Los años, junto con los motivos de salud, son más determinantes en la población de 55 en adelante.
De padres a hijos
Al analizar la vinculación entre la práctica deportiva de una persona concreta y la de sus padres, el estudio concluye que entre aquellos que hacen deporte, el 36,7% manifiesta que al menos uno de sus padres practica o ha practicado esta actividad. De esta forma, el aspecto generacional es determinante en este indicador. Entre los más jóvenes, de 15 a 19 años, esta cifra asciende al 74,2% y desciende hasta situarse por debajo del 9% entre las personas de 75 años en adelante. En relación con la participación de los padres en las actividades deportivas de los hijos, se observa una importante mejora respecto a 2022. El 50,7% de la población que tiene hijos menores de 18 años en casa manifiesta que realiza con ellos alguna práctica deportiva. El 54,2% suele acompañarlos a sus entrenamientos y el 51,3% a sus competiciones.
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