La posibilidad de que la esposa del presidente del Gobierno tenga que sentarse en el banquillo -previsiblemente en el primer trimestre del año que viene- no va a alterar el plan de Pedro Sánchez de alargar la legislatura hasta el final. "Las elecciones serán cuando toca que sean", zanjan en el Gobierno sobre la hipótesis de un adelanto, remitiéndose, por tanto, a la fecha que ya se había fijado públicamente para la convocatoria: julio de 2027.
No obstante, desde Moncloa trasladan también su confianza en que finalmente no se celebre el juicio contra Begoña Gómez por tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida y malversación en relación a su actividad privada con el argumento de que "alguien pondrá sentido a este despropósito". En este sentido, se remiten a la detallada argumentación que, apelando a sus 20 años de ejercicio como abogado, el titular de la cartera de Transportes, Óscar Puente, hizo el martes desde la sala de prensa del Consejo de Ministros y que se resume en que "nada está sostenido en ninguna prueba".
A lo que se aferran en el equipo de Sánchez es al pronunciamiento que tendrá hacer la Audiencia de Madrid en las próximas semanas o meses sobre si archiva el procedimiento contra la mujer del jefe del Ejecutivo, si la juzga por los cuatro delitos que se le imputan o solo por alguno o varios. Hasta el momento, la sección penal que revisa las actuaciones del juez Juan Carlos Peinado ha corregido al instructor en numerosos aspectos, pero siempre ha permitido que la investigación continuara pese a las dudas sobre ella sembradas desde el propio Ejecutivo.
En todo caso, aunque al final se produjera la vista oral contra Gómez, en el PSOE descartan que pudiera tener una incidencia negativa en sus potenciales votantes para las próximas elecciones generales. "A veces se nos olvida que esto es parte de la denuncia de un sindicato ultraderechista [en referencia a Hazte Oír]. Estamos convencidos de que nuestro electorado lo sabe y lo sufre", señalan fuentes del partido próximas al presidente.
Los cargos socialistas consultados por este periódico coinciden además en señalar que la "polémica" actuación de Peinado "refuerza" a Sánchez porque, según expresa uno de ellos, "todo el mundo medianamente inteligente sabe cómo se está haciendo la instrucción". Miembros de la Ejecutiva Federal descartan también de forma contundente que se pueda producir un adelanto de la cita con las urnas si finalmente la Audiencia de Madrid autorizara la celebración del juicio para evitar que la imagen del banquillo se produzca antes.
El que de forma más meridianamente clara se ha vuelto a manifestar sobre el juez a cargo del procedimiento ha sido Puente, quien en su cuenta de X se ha referido así a uno de los argumentos más controvertidos del auto en el que manda a juicio la mujer de Sánchez: "No hay la menor preocupación por mantener una mínima apariencia de imparcialidad. En un párrafo delirante, sostiene que sobre la conducta de Begoña Gómez no hay jurisprudencia que valga, pues habría que remontarse a los tiempos de Fernando VII para encontrar algo similar".
En la dirección del PSOE inciden en que la denuncia "carece de toda base y responde a una estrategia de la derecha y la ultraderecha y sus terminales políticas y mediáticas de acoso y derribo contra el presidente del Gobierno usando todo lo que está al alcance de su mano, incluso a su familia". "No todo vale en política. Se ha cruzado una línea nunca antes traspasada en la democracia española", concluyen en Ferraz.