- CARLOS DRAKE
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Los tres gigantes del sector participados por el Estado, junto con Escribano, se adjudican el grueso de los 31.800 millones para proyectos de Defensa en España.
La estrategia de rearme que están llevando a cabo los gobiernos europeos con motivo de la fuerte tensión geopolítica, que se ha acrecentado tras la invasión rusa de Ucrania, ha disparado a máximos históricos la inversión pública en programas de Defensa.
En el caso español, el Gobierno, mediante la figura de los programas especiales de modernización (PEM), ha situado la concesión de fondos públicos para el despliegue de nuevos proyectos de Defensa en cifras récord, con el objetivo de superar el 2% del PIB en gasto militar.
Los grandes vencedores en España de este aluvión de fondos han sido los gigantes Indra, Airbus y Navantia, todos ellos participados por el Estado, que, junto con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), se adjudicaron contratos en Defensa durante el ejercicio pasado por más de 28.300 millones, muy por encima de los años anteriores.
Estas cuatro empresas se hicieron con casi el 90% de los 31.793 millones de euros en contratos públicos de Defensa adjudicados durante el año pasado, tanto por los Ministerios de Defensa e Industria y Turismo, como por parte de otras administraciones públicas, según el informe Observatorio de Seguridad Nacional, elaborado por Opina360, firma impulsada por Iván Redondo.
Estos cerca de 31.800 millones en contratos públicos repartidos a empresas en 2025 suponen casi triplicar el monto destinado a Defensa de 10.667 millones alcanzado en todo el período 2022-2024. En total, se aprobaron 2.195 expedientes y 2.590 adjudicaciones, lo que representa un hito a causa de la decidida apuesta por el rearme por parte de los gobiernos de los países. Además, también supone multiplicar por más de ocho los 3.719 millones concedidos en 2024 y supera el gasto de todo el período comprendido entre 2018 y 2024.
Los PEM, con 29 adjudicaciones directas (sin concurso), fueron los grandes impulsores del aumento de los fondos para Defensa el año pasado, con 27.987 millones distribuidos, es decir, un 88% del total de 31.793 millones.
Entre los grandes contratos concedidos a empresas de Defensa durante el ejercicio pasado por parte de la Dirección General de Armamento y Material (DGAM), los mandos de Apoyo Logístico de los tres ejércitos, del Instituto Nacional de Tecnología Aeroespacial y la Jefatura de Sistemas de Información, Telecomunicaciones y Asistencia Técnica, destaca por encima del resto la polémica concesión de los obuses autopropulsados (ATP) de ruedas y cadenas, adjudicados a Indra y Escribano por alrededor de 7.240 millones.
Estos contratos han elevado la tensión entre Santa Bárbara Sistemas e Indra, puesto que la filial española de General Dynamics considera que su tecnología es la que más encaja con las necesidades del Ejército español. Su director general, Alejandro Page, aseguró recientemente, que Indra y EM&E no tienen capacidad para el desarrollo de los obuses y confirmó que recurrirían la adjudicación de la totalidad de los contratos, tras haber recurrido la concesión de créditos públicos para la ejecución de los mismos.
También destacan el programa de fragatas F-100 de Navantia por 3.200 millones, así como el del Sistema de Enseñanza de Vuelo Avanzado (ITS-C) de combate del Ejército del Aire y del Espacio para la UTE entre Airbus y Turkish Aerospace. Airbus será el coordinador nacional del proyecto, que alcanza un importe de 2.600 millones.
Otros contratos milmillonarios son los de modernización y compra de centros de operaciones de artillería (COAAAS) por 2.031 millones para Indra; o la adquisición de helicópteros ligeros a Airbus por 1.975 millones. Superando también los 1.000 millones están los programas de radio terrestre SCRT a Indra, por 1.421 millones, o el de sustitución del avión T.12 B a Airbus por 1.209 millones.
Indra, el gran vencedor
Indra, que tiene el encargo de ejercer un efecto tractor sobre el ecosistema industrial nacional, fue el gran vencedor el año pasado en cuanto a la captación de contratos de Defensa en 2025, puesto que tanto de forma individual como en UTE con empresas como EM&E, Airbus o Telefónica, recibirá pedidos por 14.403 millones, el 45% del total.
De forma individual, Indra captó el año pasado proyectos en Defensa por 5.667 millones, mientras que en UTE con Escribano el importe se situó en 7.610 millones. Por su parte, la UTE Indra-Telefónica captó 950 millones en fondos públicos y la UTE Airbus-Indra alcanzó los 176 millones.
Airbus, por su parte, fue la empresa que acaparó contratos de mayor importe en solitario, con 8.107 millones, cifra que se eleva en 176 millones por la UTE con Indra.
Navantia fue la adjudicataria el ejercicio pasado de fondos públicos en Defensa por 5.812 millones para el despliegue de programas como el de las fragatas F-100, el buque de aprovisionamiento de combate o el buque de acción marítima EW BAM.
Indra recibirá 14.400 millones
La compañía presidida por Ángel Escribano, que acaba de abrir una nueva oficina en Irlanda dentro de su estrategia de expansión internacional, fue adjudicataria el año pasado de contratos públicos en Defensa en España por más de 14.400 millones, tanto en solitario como en UTE con empresas como EM&E, Telefónica o Airbus. En total, el grupo español concentró el 45% de los 31.793 millones de euros distribuidos por el Gobierno a cierre de 2025.
Airbus lidera en solitario
El gigante aeronáutico europeo Airbus, liderado en el país por Francisco Javier Sánchez Segura y participado en un 4,12% por el Estado español a través de Sepi, fue el mayor contratista individual en materia de Defensa durante el año pasado en España. La compañía se llevó carga de trabajo por 8.107 millones, a los que hay que sumar otros 176 millones adicionales vinculados con una UTE en la que también participa Indra.
Navantia gana carga de trabajo
El fabricante naval, propiedad al 100% de Sepi, organismo perteneciente al Ministerio de Hacienda, se llevó el año pasado uno de los contratos más suculentos en el ámbito de la Defensa. La empresa que preside Ricardo Domínguez renovará las fragatas F-100 para la Armada española por 3.200 millones y también hará un nuevo buque de aprovisionamiento de combate, modernizará los buques de asalto anfibio y hará un nuevo buque de acción marítima.
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