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Economía

La prioridad de OpenAI no es crear una IA más potente, es convertirse en pilar de la economía

La prioridad de OpenAI no es crear una IA más potente, es convertirse en pilar de la economía
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Sarah Friar, directora financiera de OpenAI, aseguró que la adopción de la IA en sectores críticos generará nuevos modelos económicos, tendencia que la startup pretende liderar.
Fernanda GonzálezNegocios20 de enero de 2026lanzamiento de ChatGPT, ha permitido a OpenAI ampliar su portafolio de productos, atender a una base de usuarios activos cada vez mayor y sostener sus proyectos de innovación. En el centro de este circuito se encuentra el desarrollo de una infraestructura computacional sólida y escalable, considerada un elemento clave para el crecimiento de la compañía.

detalló la directora financiera.

Entre 2023 y 2025, la capacidad de cómputo de OpenAI se multiplicó por 9.5 veces, al pasar de 0.2 a 1.9 gigavatios. Friar señaló que los ingresos recurrentes —principalmente derivados de las suscripciones— siguieron una tendencia similar durante ese periodo, al crecer de 2,000 millones a 20,000 millones de dólares anuales, reflejando el impacto del aumento en la adopción de sus productos.

De acuerdo con la ejecutiva, este avance ha sido posible gracias a la diversificación de proveedores de infraestructura, especialmente tras un ajuste en la relación contractual con Microsoft, que durante años fue su mayor inversor y principal distribuidor de capacidad computacional. “La computación es el recurso más escaso en la inteligencia artificial. Hace tres años dependíamos de un solo proveedor. Hoy colaboramos con múltiples actores dentro de un ecosistema diversificado. Este cambio nos da resiliencia y, sobre todo, certeza computacional. Podemos planificar, financiar e implementar capacidad con confianza en un mercado donde el acceso al cómputo define quién puede escalar”, explicó.

El número de socios estratégicos de OpenAI continúa en expansión. A finales del año pasado, la empresa firmó un acuerdo con Samsung y SK Hynix para garantizar el suministro de chips avanzados necesarios para respaldar el Proyecto Stargate, una iniciativa que busca establecer en Estados Unidos “la mayor infraestructura de inteligencia artificial de la historia”. De manera paralela, OpenAI anunció que, junto con Oracle y SoftBank, construirá cinco centros de datos en territorio estadounidense como parte del mismo proyecto. Estas instalaciones elevarán la capacidad proyectada de Stargate a casi 7 gigavatios, una cifra comparable a la energía generada por siete reactores nucleares de gran escala.

En una línea similar, OpenAI y Nvidia anunciaron una alianza que otorgará a la creadora de ChatGPT al menos 10 gigavatios de capacidad de cómputo para entrenar y operar modelos de próxima generación, “en el camino hacia la superinteligencia artificial”, según un comunicado conjunto. El plan contempla una inversión de hasta 100,000 millones de dólares en OpenAI, a medida que la compañía adopta los nuevos sistemas desarrollados por Nvidia. La primera fase de operación de esta infraestructura está prevista para el segundo semestre de 2026. A ello se suma un acuerdo firmado en julio entre Oracle y OpenAI para desarrollar 4.5 gigavatios adicionales en centros de datos vinculados al proyecto en Estados Unidos.

Los ambiciosos proyectos de OpenAI generan dudas de rentabilidad

Friar subrayó que esta expansión de capacidad computacional debe alinearse con el enfoque empresarial de OpenAI, el cual establece que su modelo de negocio debe escalar en proporción directa al valor que la inteligencia artificial aporta al usuario final. Según la ejecutiva, la estrategia comercial de la empresa ha evolucionado en los últimos años como respuesta a la adopción masiva de la tecnología, transformándose en un sistema multinivel que combina distintos planes de suscripción, soluciones empresariales y la renta de su API para desarrolladores.

En meses recientes, el portafolio de OpenAI se ha ampliado con nuevas soluciones orientadas al comercio y la introducción de publicidad dentro de ChatGPT. La intensificación de la competencia en el sector, así como los compromisos asumidos con sus financiadores, han llevado a la empresa a explorar fuentes adicionales de ingresos. Uno de los proyectos más ambiciosos en este sentido es el dispositivo que desarrolla en colaboración con Jony Ive, exdiseñador de Apple. Aunque se conocen pocos detalles sobre este que sería el primer hardware propio de OpenAI, se ha adelantado que estará dirigido al mercado de consumo masivo y que no se tratará de un wearable, un teléfono inteligente ni unos auriculares. La promesa es un dispositivo concebido para reducir el caos que los aparatos móviles generan en la vida cotidiana.

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Especialistas señalan que este producto podría convertirse en un pilar dentro de las ambiciones de OpenAI por impulsar la “adopción práctica” de la inteligencia artificial. Sin embargo, también advierten que se trata de un proyecto que deberá desarrollarse con cautela, tanto por los desafíos técnicos como por los riesgos financieros que implica incursionar en el mercado de hardware.

A pesar de que la estrategia de diversificación parece necesaria para asegurar la permanencia de OpenAI en un entorno cada vez más competitivo, algunos analistas han puesto en duda su efectividad. Sebastian Mallaby, analista financiero y experto en inteligencia artificial, ha advertido que la empresa podría enfrentar una bancarrota en los próximos 18 meses si no logra asegurar nuevas fuentes de financiamiento. En un análisis publicado en The New York Times, Mallaby señala que los elevados costos asociados a la actualización de las soluciones actuales y al desarrollo de nuevos productos podrían dejar a la compañía “sin oxígeno financiero”. Este escenario, añade, podría agravarse ante el riesgo de una burbuja en torno a la inteligencia artificial, que comienza a generar inquietud entre los inversionistas.

Fuente original: Leer en Wired - Negocios
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