Agotadas las vías de las que disponía Javier Ortega Smith para recurrir internamente su expulsión de Vox. El partido ha comunicado a su ex secretario general que el recurso de alzada que interpuso ha sido resuelto, confirmando su expulsión de la formación, según ha adelantado Libertad Digital y ha podido confirmar este periódico.
Al todavía portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, por tanto, ya solo le queda recurrir a la vía judicial para tratar de impedir su expulsión de la formación que contribuyó a impulsar, y Ortega Smith ya avanzó que está dispuesto a agotar también sus opciones por este cauce. "Lo voy a pelear donde puede haber algo de justicia, que es en los tribunales ordinarios", afirmó en declaraciones a GRAN MADRID hace unos días.
La resolución del recurso de alzada del dirigente pone fin a un proceso que se inició hace ya dos meses, cuando Vox expedientó a Ortega Smith porque este se negó a aceptar su relevo como portavoz en el Ayuntamiento de Madrid -cambio que ordenó la dirección nacional del partido-. El concejal recurrió la decisión ante el Comité de Garantías de Vox, un ente propio dentro de la formación que se encarga de estas cuestiones. El Comité de Garantías confirmó la expulsión de Ortega Smith, y el dirigente agotó entonces la última vía interna que le quedaba para intentar frenar el proceso: un recurso de alzada ante el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Vox, su máximo órgano de dirección y del que él mismo era miembro hasta el pasado diciembre.
Tras varias semanas de espera, el CEN ha resuelto el recurso y ha votado la expulsión definitiva de Ortega Smith -a la espera de si acude a los tribunales y lo que estos puedan determinar-. Además, no solo se ha cerrado así el proceso abierto al histórico dirigente, sino también a los otros dos concejales del consistorio de la capital que estaban expedientados: Ignacio Ansaldo -que tiene el carné de afiliado número uno a Vox- y Carla Toscano.
Estos se negaron a acatar la directriz de la cúpula para relevar a Ortega Smith como portavoz, lo cual impidió que esta se hiciera efectiva -los ediles díscolos con la dirección de Santiago Abascal son tres, dejando en minoría a los dos que siguen alineados-. Esto conllevó que se les expedientara también poco después y, ahora, la dirección del partido ha confirmado su expulsión definitiva.
El cierre del proceso de expediente disciplinario que tenían abierto los tres concejales deja ahora en manos del Ayuntamiento de Madrid la responsabilidad de determinar si se ejecuta el relevo de Ortega Smith como portavoz. El consistorio tiene ahora más sencillo el camino para forzar que él, Ansaldo y Toscano sean expulsados del grupo municipal, pasando a adquirir el estatus de no adscritos.
Esto dejaría el grupo de Vox reducido a dos ediles, Arantxa Cabello y Fernando Martínez Vidal, de forma que la primera podría asumir la portavocía, tal y como quería la dirección nacional de Vox. Pero, en todo caso, debe ser el Ayuntamiento el que dé paso a este movimiento. Queda asimismo abierta la duda de qué sucederá con Ortega Smith en el Congreso, donde sigue siendo diputado del grupo parlamentario -este mismo miércoles acudió al hemiciclo-.